Cuando te enfrentas a un proyecto literario, debes ir pasando por las diferentes etapas que constituyen dicha aventura, así que te documentas, realizas una escaleta o un primer borrador. Cuidas cada aspecto al máximo para que el resultado sea espectacular.

Como escritor de ciencia ficción has de tener en cuenta un elemento extra en la ecuación del éxito. La ciencia.
Y es que dentro de la multitud de subgéneros literarios de la ciencia ficción hay química, física, biología y más ciencias sociales de las que cabrían en este artículo, ¿es necesario saber de todo?

No te agobies.
Voy a responder a todas tus preguntas en esta entrada.
Y si te queda alguna, déjala en los comentarios. Estaré encantada de ayudarte.

¿Tengo que ser de ciencias para escribir CiFi?

Si tienes formación científica tendrás las cosas más fácil en ciertos aspectos pero tampoco es imprescindible, ya que puedes integrarlo como una tarea más de documentación. Obviamente, si tú, lector, eres de ciencias, vas a estar familiarizado con un tipo de lenguaje y explicaciones que alguien sin esta formación no tiene.

No pierdas de vista que, los que estamos formados en ciencias tampoco hemos estudiado todas las ciencias. Por mucho que nos pese, no podemos saber de todo. Es por ello que la clave está en buscar una historia con la que te sientas cómodo y que seas capaz de desarrollar.

Todo escritor se encuentra en estado de continuo aprendizaje. Mente y corazón abiertos.
Imagina que quieres escribir sobre el cultivo de lechugas transgénicas en una estación espacial. Si te interesa meter este elemento sí o sí, puesto que es clave en la trama, tienes tres opciones:

  • Tirarlo a la papelera. Bastante difícil es escribir un libro como para preocuparse de cómo afecta la gravedad al crecimiento de las raíces en las plantas.
  • Lánzate sin red y arriésgate a descalabrarte si te lee alguien que sí sabe que además influye donde se coloca la fuente de luz y que los últimos estudios indican que la gravedad no es ‘tan’ importante como se creía.
  • Aprende sobre su cultivo, lee, investiga y tómatelo como un reto. A mi encantan los datos curiosos, ¿y a ti?

Que tengas una mayor formación en letras o ciencias te va a ayudar en aspectos concretos de la novela, pero ninguno de las dos son imprescindibles, en un principio. Lo que importa es el trabajo duro, la continua formación y la adquisición de hábitos diarios de escritura.

Quizá yo lo tenga más fácil si integro algún elemento científico relacionado con mis estudios de biología, pero si quiero hablar de la duración de los ciclos noche/día dependiendo del tamaño de un planeta o su rotación, tendré que leer sobre ello. Además tengo que aprender métodos de escritura, redacción y márquetin, pero esa es otro tema que trataremos en otra sección.

Entonces, ¿cuánta ciencia tengo que saber?

La ciencia que debes conocer, a priori, depende del tipo de obra que quieras escribir. Si pretendes realizar una fascinante trilogía de ciencia ficción hard, vas a necesitar más conocimiento científico que si vas a escribir un relato soft sobre mundos paralelos.

Igualmente, depende de los aspectos que vayas a tocar.
Por ejemplo: tienes entre manos una distopía que ocurre en España dentro de tres siglos, dónde un horrible tirano se hace con el poder de toda Europa y trata al pueblo con puño de hierro. En este caso lo que te viene bien es conocer ejemplos históricos de situaciones similares, estudios antropológicos del comportamiento humano ante ciertas situaciones o conocimientos psicológicos sobre los líderes más carismáticos en el pasado.

Estaríamos tocando, en el caso anterior, el terreno de las ciencias sociales que es, en principio porque como todo depende la profundidad en la que entres, más fácil de comprender sin estudios específicos. Lo mismo ocurre si usas un poco de biología, física o matemáticas básicas.

Es por todo ello que si eres una mente inquieta, que ama las ciencias pero también la historia, que se bebe los libros de divulgación como yo hago con el café, siempre te será más fácil con independencia del punto del que partas. Y encima, conocer, leer, y aprender de forma continua es una fuente de inspiración magnífica para tus cuentos, novelas y relatos.

la-ciencia-de-la-ciencia-ficcion

Creatividad y lógica. Usa tus dos hemisferios cerebrales.

Y si me va lo hard ¿qué hago con mi vida?

Pues dedicar un empeño especial a este punto. Yo soy así.
Cuando veo pelis o series que sacan de contexto datos biológicos básicos me salgo de la historia porque le resta verosimilitud, y eso que ya tengo el cerebro muy entrenado para ignorar ese tipo de escenas.
Necesito que la ciencia ficción sea lo más creíble posible para poder disfrutar de lo que está pasando en el libro como se merece.
Y deseo que mis lectores jamás se salgan de la historia por una metedura de pata.

Quiero darles mundos reales, vivos, en los que sientan que mis historias jamás pudieron ser de otro modo.
Por eso estoy aquí querido lector, escritor y compañero de armas.
Soy escritora (dilo conmigo, dilo bien alto, ponte en pie para decirlo). Deseo que mi lector se pierda en mis páginas y llene su mente con una historia tan bien hilada que no sea capaz de salir de la lectura aunque sean las cinco de la mañana y tenga que levantarse a las siete para trabajar. No va a ser sencillo, las cosas que realmente importan nunca lo son.

Vamos a lograrlo juntos. Por eso este post de ciencia no va a ser el único. Será una sección ‘La ciencia de la ficción.
En cada entrada veremos un tema diferente para enriquecer nuestras historias: La fuerza de la gravedad, biotecnología, niños a la carta, inteligencia artificial o el cambio climático son algunos de los temas que barajo. Serán posts que tratarán cada tema con un lenguaje sencillo para que sea cual sea tu condición de inicio, puedas aprovecharlo. Y con enlaces a trabajos científicos para los más hard de lo hard 🙂

¿De qué tema te gustaría que hiciese una entrada?
Si te ha gustado este post, compártelo, déjame un comentario y suscríbete a mi lista de correo.

Y sobre todo, escribe, lee, sueña con ese mundo que solo tú eres capaz de visualizar.
Danos la posibilidad de conocerlo. Fuerza y valor.