//La única salida posible – Crónica de Cyan IV

La única salida posible – Crónica de Cyan IV

Penúltimo capítulo. Escribir esta parte me ha revuelto un poco por dentro. La parte que más me cuesta al escribir es ponerle punto y final a las historias y esta va tocando a su fin. A falta del capítulo, ya estoy empezando a preparar la nueva serie de relatos para el blog. Transcurrirá en el mismo universo narrativo y es posible que Violeta aparezca en ellos. Como mínimo compartirá el escenario de la nueva historia.

Espero que disfrutéis muchísimo leyendo, ya que hasta ahora es mi parte favorita de esta Crónica de Cyan.

Antes de empezar, si no has leído los capítulos anteriores, te dejo un enlace de todos a continuación:

Vamos a por el capítulo. Feliz vuelta a Cyan.

La única salida posible – Crónica de Cyan IV

Mierda. Necesito un plan C. 

>Configuración avanzada: Analizando parámetros disponibles.

>Reiniciando curva de probabilidad (15%)

La chica salió de la habitación sin dejar de notar un leve temblor en los dedos de la capitana Atwood. No se había movido un centímetro del suelo, y a juzgar por el ruido del golpe, como mínimo tendría la espalda rota. Tras casi doscientos años trasvasada, a Violeta aún le costaba controlar su fuerza. Una semana después de estrenar su cuerpo modelo 2E.437w decapitó un pollito al intentar pasarlo de una jaula a otra. Aún se lamentaba por ello. Por fortuna, la modificación de fuerza estaba disponible solo para ella. La Unión de Ciudades Libres jamás hubiese permitido dejar ese tipo de características en manos de cualquiera.

De hecho, ahora pretendían acabar con todos los trasvasados. Un riesgo de factor 1 para lo sociedad, los llamaban. Un precio demasiado alto para el progreso. Y sin embargo, los ricos dirigentes de la unión, senadores y jefes de grandes compañías comerciales, en sus grandes casas idílicas de Perséfone, eran en su mayoría trasvasados de segunda generación. Hipócritas. No iba a darles la satisfacción de facilitarles el código.

>Parámetros analizados. Luz natural 1%. Sonidos naturales ausentes. Soporte vital de oxígeno al 21%.
>Localización estimada: segundo sótano del Complejo de máxima seguridad militar del sur de Cyan.
>Posibilidad de error en la estimación del lugar exacto: 5 metros.
>Puntos de escape obtenidos: Ninguno. Ventanas: Ninguna. Puertas exteriores sin blindaje en el edificio actual: Ninguna. Túneles o puntos de asceso restríngidos: Ninguno.
>Número de humanos estimados en la instalación: Sin datos disponibles.
>Número de trasvasados estimados en la instalación: Sin datos disponibles.

>Curva de probabilidad en progreso: 65%
> Perfil de memoria actualizado.

La puerta de la morgue era el final de un pequeño pasillo iluminado por fluorescentes. Salir de aquel lugar con Abel no iba a ser fácil. Aquel hombre le había salvado la vida incontables veces en los últimos cinco años, y sin embargo era poco probable que lo sacase de allí. Ella sólo tenía que actualizar su perfil de memoria y descargarse en un cuerpo nuevo que ya tenía preparado. Su actual soporte metálico quedaría atrás como una carcasa inservible. Pero Abel era totalmente humano. Sangre, huesos y vísceras que no estaba dispuesta a dejar atrás.

Aunque aún no había acabado el análisis de probabilidad, Violeta sabía bien que no tardarían en llegar decenas de guardias armados. La sirena seguía sonando y debía elegir una opción. En el pasillo había tres puertas sin contar la que daba paso a la morgue. Después, unas escaleras de no más de veinte escalones, ascendían y giraban a la derecha. Básicamente estaba atrapada en una ratonera.

Abrió una a una las puertas. Eran muy diferentes a la de la morgue, que contenía cierre de seguridad y era metálica. Por contra, las restantes del pasillo, eran lacadas en blanco, dobles, y con un cuadro de vidrio en la parte superior. Esta última característica le permitió comprobar que las tres habitaciones estaban vacías antes de entrar en ellas. La primera puerta a derecha e izquierda no contenían nada interesante. La segunda de la derecha estaba cuajada estanterías con material médico en cada pared disponible. En el centro, en una camilla metálica estaba maniatado Abel. Un enorme charco de sangre se desparramaba por el suelo hasta la entrada, rozando los zapatos de Violeta. La trasvasada no pudo evitar un escalofrío al observar el rostro destrozado por los golpes de su amigo.

Centrate Violeta. Debes salvarlo.
> Suprimir respuesta emocional básica.

>Curva de probabilidad completada. Probabilidad de salir del complejo a pie con un herido 0%. Probabilidad de salir del complejo a pie sola 15%.

Detectó rápidamente las vendas y gasas en el armario del fondo. Tomó una bandeja metálica de una balda y fue depositando sobre ella todo el material necesario. Se había dado cuenta de que no había escapatoria posible pero le quedaba una última oportunidad de salvar la vida de Abel.

El joven estaba inconsciente, tenía clavado un bisturí a la altura del estómago, la herida sangraba a borbotones. Sin retirar el bisturí para evitar más desgarramientos innecesarios, Violeta aplicó gasas alrededor, aunque la herida sangraba tanto que se empaparon al tiempo que las colocaba.

No importa. Sólo necesito que continúes conmigo un poco más Abel. Tú puedes.
> Ruidos ambientales 20% . Se detectan pisadas y sonido de voces en el piso superior.

Colocó varias bandejas más de material sobre las piernas de su amigo y empujó la camilla hacía el pasillo. Las pisadas cada vez estaban más cerca. Giró hacía la izquierda encaminándose a la morgue. Entró empujando la puerta y casi arrollando el cuerpo de Atwood, que permanecía en la misma posición en que lo había dejado. El tiempo era clave, Abel tenía que estar vivo al comenzar el proceso.

Se dirigió a la puerta tras situar la camilla de Abel junto a la que había ocupado ella con anterioridad. El panel al lado de la puerta contenía número y símbolos, pero rápidamente encontró lo que buscaba. Pulsó el botón rojo de la izquierda del panel y las sirenas se vieron apagadas por una voz metálica.

CUARENTENA DE SEGURIDAD ACTIVADA EN LA MORGUE. PELIGRO BIOLÓGICO INMINENTE. SELLADO DE PUERTAS DE SEGURIDAD COMPLETADO. 

No tardarían mucho en desactivarlo, pero con suerte le daría el tiempo extra que necesitaba. Si el protocolo de seguridad era tan fuerte como en sus laboratorios, sería suficiente. Depositó las bandejas de material en la camilla vacía y procedió a coger una sierra circular de la primera de ellas. No había tiempo que perder.

Voces y golpes sonaban al otra lado de la puerta pero Violeta sabía perfectamente que debía hacer. Con pulso firme inyectó una potente anestesia a Abel, y procedió a acercar la sierra circular al cráneo de su amigo.

Las chispas y el polvo de hueso lo llenaron todo en un instante.


Bueno, esto es todo por hoy. Ya solamente queda un capítulo. Estoy deseando que conozcáis el final de esta historia y espero que no os comáis mucho las uñas hasta la próxima entrega. Aunque como nosotros no podemos desactivar nuestras emociones quizá lo tengamos un poco más difícil que Violeta.

¿Cómo te has sentido al ver a Violeta con la sierra en la mano?¿Podrá solucionarlo todo en el último capítulo?

Si te están gustando mis microrrelatos comparte, comenta y suscríbete a la lista de correo. Nos vemos en la próxima entrega, con más emociones y la sierra entrando en el cráneo de Abel. Un abrazo.

By |2018-05-31T17:09:53+00:00septiembre 8th, 2017|Escribiendo ciencia ficción|8 Comments

8 Comments

  1. A.P.Berra 09/09/2017 at 14:20 - Reply

    Muy buen capítulo. Nos dejas con la intriga en todo lo alto. Me encanta el ritmo y la lucha de Violeta entre su parte más robótica y su parte más humana. Espero que llegue pronto el capítulo final, ya que no me quedan uñas y con la edad he perdido flexibilidad como para morderme las de los pies. Un fuerte abrazo.

    • Mmar González 28/09/2017 at 12:45 - Reply

      La lucha de Violeta entre sus dos ‘mitades’ creo que es ampliamente aprovechable para historias futuras. Ya veras cómo 😛
      ¡Un besote enorme, Aritz!

  2. Costurina 08/09/2017 at 17:56 - Reply

    Una sierra circular en manos de Violeta… Aquí puede pasar cualquier cosa. No puedo esperar una semana más…

    • Mmar González 28/09/2017 at 12:43 - Reply

      Las sierras circulares son como las flores, describen a quién las lleva en las manos 😛

      Un besote, Costurina!

  3. Antonia Gomez Vargas 08/09/2017 at 17:38 - Reply

    Uffff,que nervios!!!

    • Mmar González 28/09/2017 at 12:42 - Reply

      Lo bueno de los nervios es que te está gustado el microrrelato y eso me encanta. El final te va a encantar 😀

  4. Si yo fuera Abel, y hubiese podido dar mi opinión antes de la anestesia, le hubiera pedido a Violeta que probase antes con la capitana Atwood que la sierra circular funcionaba correctamente XD

    > Probabilidad de leer el final de la historia: 100%
    > Perfil de memoria actualizado 😉

    • Mmar González 28/09/2017 at 12:42 - Reply

      En situaciones de estrés tendemos a hacer las cosas sin preguntar al interesado. Total, ya opinará si es que se despierta XD
      Gracias por leer esta historia, nos leemos 😀

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