Hola, queridos lectores.
Hace unos días hablaba con una alumna de la importancia de la ciencia ficción como moldeadora del pensamiento y como transmisora de conocimientos científicos. La chica —a la que llamaremos Elisa—, me miró sorprendida diciendo: «¿Cómo van a ayudar unos cuantos sables láser y naves espaciales a mi formación?»

Por supuesto le respondí de manera diplomática, pero en el fondo, mi ser ardía de indignación. No os confundais, la rabia no iba dirigida a la chica en cuestión, sino al universo en general. La ciencia ficción es mucho más que tiros, batallas y naves. Los hay, por supuesto, pero no es ni de lejos lo único que encontraremos en este especulativo género literario. Este post va dedicado a Elisa, a la que me gustaría enseñar cómo de grande es el universo con un buen puñado de libros de ciencia ficción bajo el brazo. Abróchate el cinturón, querida.

ciencia ficcion

A la izquierda, la variedad de temas que percibe un no iniciado. A la derecha el tamaño real de la ciencia ficción. Vale, también son la Luna y la Tierra.

Para empezar tenemos una cuestión de enfoque.
La ciencia ficción puede ser más o menos científica. Todo depende del peso que se dé a tales explicaciones en la trama y la profundidad con que se analicen cierto tipo de hechos. De esta forma la separamos en ciencia ficción dura o hard y ciencia ficción blanda o soft. A menudo, además, la blanda suele tratar temas más centrados en la antropología, la economía y la sociología, mientras la dura recurre a más explicaciones de índole técnica, física o biológica.

Una vez establecido este punto vamos a pasar a los géneros. Cada uno de ellos se centra más en un tipo de historias, y suelen tener temas recurrentes, pero los expuestos son los más comunes a la hora de clasificar la ciencia ficción. Ten en cuenta que en algunas obras pueden encontrarse entremezclados dos o más de ellos, pero en las menciones que hacemos en cada apartado, predomina el género donde se ha colocado.

1. Ciencia Ficción Social:

La concienciación de la raza humana.

Son obras que exploran posibles escenarios para el futuro o pasado de la humanidad centrándose en diferentes tipos de sociedades. Hacen hincapié especialmente en las libertades individuales, la lucha de clases, la ética y los conflictos sociales.

La función principal de la ciencia ficción social es crear conciencia de hacia dónde va el mundo que habitamos. Aunque el objetivo del autor no sea moralista en principio, el desarrollo de los temas y la forma en que se narran sí lo son. Dentro de este subgénero vamos a hallar a su vez tres formatos básicos de contar estas historias.

a) Utopía:

La Utopía toma su nombre de la obra homónima de Tomás Moro publicada en 1516, aunque en realidad el no usaba este término con la acepción que le damos hoy en día. La primera acepción de la RAE para utopía es «Proyecto deseable, pero irrealizable». Es decir, son obras que nos presentan sociedades ideales, en las cuales todo sería perfecto. No son novelas sino ensayos describiendo dichas sociedades.

Utopía de Tomás Moro (Ciencia Ficción)

Utopía de Tomás Moro

Otras obras de estas características son La república de Platón y Ciudad del Sol de Tomás Campanella.

b) Distopía:

Las distopías, falsas utopías o utopías perversas tratan de historias en un futuro más o menos cercano donde un gobierno opresor y despótico oprime las libertades y derechos de la humanidad. Una de las obras más clásicas de este tipo de ciencia ficción social es la obra 1984 de George Orwell. En ella, el gobierno manipula, lava el cerebro y ejerce una vigilancia total sobre la sociedad, sirviéndose de unos ministerios un tanto particulares.

Otras distopías clásicas que te recomiendo son El cuento de la criada de Margaret Atwood, Un mundo feliz de Aldoux Huxley, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury o La naranja mecánica de Anthony Burgess.

Dentro de este enfoque, han aparecido en los últimos años un sinfín de ‘distopías juveniles‘ que usando como premisa el gobierno opresor, dejan muy de lado el tema de la crítica social tan importante en la distopía clásica. Generalmente están protagonizadas por una adolescente que acaba derrocando a dicho gobierno y que se encuentra en el centro de un triángulo amoroso. Es el caso de Los juegos del hambre de Suzanne Collins o Divergente de Veronica Roth.

c) Ucronía :

Este formato de ciencia ficción social es uno de los que más me han llamado la atención desde siempre. Consiste en partir del supuesto de un cambio en un acontecimiento histórico clave y las consecuencias que tendría dicho cambio sobre el futuro de la humanidad.

Por ejemplo, en El hombre en el gran castillo de Philip K. Dick, nos adentramos en un Estados Unidos dominado por Japón y Alemania, a consecuencia de que estos fueran los que ganaran la Segunda Guerra Mundial.

Otras ucronías que te recomiendo son El filo de la hierba de Harkaitz Cano y The Two Georges de Harry Turtledove.

Porque eso sí, si estamos hablando de la bajada a los infiernos de la humanidad o de la situación justo después, estamos haciendo referencia más bien a …

2. Ciencia ficción postapocalíptica:

Ve preparando palomitas para ver el fin del mundo.

Apocalíptica si nos cuentan el gran desastre que da al traste con la mayor parte de la humanidad, y postapocalíptica si lo que nos muestra es cómo los supervivientes lidian con las consecuencias. Hay muchas formas de acabar con la humanidad —o de que la humanidad acabe consigo misma—, pero de eso hablaremos más extensamente en otra ocasión.

Está claro que el ser humano puede buscarse él solito el apocalipsis pero oye, siempre está la posibilidad de que nos engulla el sol. Puestos a elegir me quedo con El dia de los trífidos de John Wyndham porque ¿quién va a pensar que unas inocentes plantitas van a acabar con la humanidad?

El día de los trífidos ciencia ficcion

“Y bailamos, en la orilla de un ignorado futuro, con el eco de un desvanecido pasado”

Apocalípticas te recomiendo Guerra mundial Z de Max Brooks (el libro, la película lo desvirtúa todo), La amenaza de Andrómeda de Michael Crichton o La Guía del Autoestopista Galáctico de Douglas Adams. Incluso Ensayo sobre la ceguera de José Saramago podría incluirse en este apartado. Este último supone un magnífico estudio del comportamiento humano, siendo las situaciones que presenta verosímiles, y quizá por eso, terroríficas. Ya lo decía Plauto, ‘El hombre es un lobo para el hombre‘.

3. Ciencia ficción militar:

Armas, acción y muerte a gran escala.

Aquí queríamos llegar. A los tiros y las batallas que representan la ciencia ficción para Elisa. No me malinterpretéis, es una alumna de mente brillante con todo el futuro por delante. Y una lectora voraz. Por eso me gustaría contarle, contarte, un secreto. Incluso en la ciencia ficción militar, los libros tienen un sentido más allá de la acción por la acción.

Y si no que se lo cuenten a Joe Haldeman con su obra La guerra interminable. Explora temas tan dispares como el sentimiento de desazón de los soldados tras participar en un conflicto bélico, la eugenesia o la estupidez humana que supone la carrera armamentística. Todo ello presentándonos situaciones donde los soldados viajan a velocidades superiores a la luz, mientras se desarrollan conceptos científicos y humanísticos que rara vez se tocan en ficciones de otros géneros más populares. La actualidad de obras así es indiscutible, como es indiscutible el valor de hacer sentir a cada generación que la consecuencia última de las acciones del individuo no sólo pesa sobre sus propios huesos.La Guerra Interminable

También te recomiendo La guerra de los mundos de H. G. Wells, de la cual también hay una película, que como es habitual en estos casos, queda muy por debajo de la versión escrita.

4. Colonización espacial:

Nuestra casa en las estrellas.

Qué me gustan las historias en que la humanidad se lanza a conquistar las estrellas. Quizá no lo entiendas, Elisa, pero todas esas grandes odiseas hablan de lo más profundo del interior humano. De la lucha por perpetuar la especie, de lanzarse al vacío sideral y sobrevivir contra todo pronóstico.

Somos humanos y hemos crecido viendo en el cielo las estrellas. Alzar las manos y tocarlas es sinónimo de éxito, entonces, ¿qué es si no conquistarlas?

 

Arthur C. Clarke

‘La colonización espacial es el próximo paso lógico de la evolución humana’ Arthur C. Clarke

Crónicas marcianas de Ray Bradbury es uno de los mayores exponentes de este género. Este título, que se publicó en 1950, contiene una colección de relatos sobre la posible colonización de marte. Todos los textos de Bradbury rayan lo poético, son perfectos en cada línea y cada palabra. Brillan y saltan del papel a la imaginación gracias a la gran pasión de Ray por la ciencia ficción.

Si te gusta este género, Fundación de Isaac Asimov también te gustará. La trilogía original de hecho, aunque mi favorito sea el primero. Esta fue una de mis primeras lecturas del género cuando apenas contaba con 16 años y me encandiló. Tengo pendiente una relectura completa. Por supuesto El Juego de Ender y La Voz de los Muertos de Orson Scott Card, pero no solo por la expansión planetaria sino por cómo trata el conflicto de hallar otros seres vivos inteligentes fuera del planeta y por Ender, el protagonista, que me enamoró desde que leí el primer libro y después ya no pude parar.

Aunque claro, para qué limitarnos a colonizar unos pocos planetas si podemos montar todo un imperio como en la…

5. Opera espacial

Aventura e imperio.

Las óperas espaciales son el subgénero de aventuras por excelencia dentro de la ciencia ficción. Generalmente contienen vastos imperios galácticos enzarzados en interminables guerras, combinado con algo de romance y luchas épicas. La saga de películas Star Wars (La guerra de las galaxias) de George Lucas es uno de los exponentes más conocidos dentro de este subgénero.

Dune de Frank Herbert es un magnífico exponente de este género, sobre todo si incluimos todas las obras de la saga. Tengo pendiente para futuras lecturas Los cantos de Hyperion Dan Simmons del que me han hablado estupendamente.

6. Retrofuturismo.

Punks de todos los sabores.

El subgénero punk tiene muchísimos hermanos menores, todos ellos centrados sobre todo, en una tecnología concreta, con su propia ambientación y temas recurrentes. En la mayor parte de los casos, nacen como subculturas en respuesta al momento histórico en que aparecen y se identifican con ideas y formas de ver el mundo muy concretas. La clasificación más habitual para ellos es la que sigue:

a) Steampunk.

El steampunk nos presenta historias de ambientación victoriana en el siglo XIX donde la principal energía que mueve el mundo es el vapor. Abundan las maquinarias y los engranajes. con una estética y luz que te sumergen de golpe en las historias. Además pueden contener un toque de fantasía, terror o incluso ficción histórica.

Generalmente nos presentan inventos maravillosos como el Nautilus del capitán Nemo en 20.000 leguas de viaje submarinolo que constituye uno de tantos relatos visionarios de Julio Verne. Y es que son precisamente Verne y H. G. Wells los principales impulsores del steampunk dando lugar a su nacimiento en la década de los 80. 

Considerando todos las variantes de punks, es posiblemente el steampunk el que ha conseguido una mayor repercusión no sólo en la literatura, sino también en películas, series, videojuegos. Hablar de steampunk hace que me venga a la mente inmediatamente Columbia, la ciudad mantenida en el aire por globos y propulsores, donde tiene lugar BioShock Infinite. 

Te recomiendo La trilogía steampunk de Paul di Filippo, así como La máquina del tiempo de H. G. Wells, aunque como es obvio, también encaja en el subgénero de viajes en el tiempo.

La máquina del tiempo

La fortaleza es el resultado de la necesidad; la seguridad establece un premio a la debilidad. H. G. Wells

b) Dieselpunk.

Los escenarios dieselpunk nos llevan al periodo entre la primera y la segunda guerra mundial. Esta vez, la fuente de energía fundamental va a ser la gasolina, pero también la electricidad. La estética es más oscura, inspirada en el art decó, el cine negro y la literatura pulp, mostrando un filtro sucio donde la imperfección se ve más nítida. El dieselpunk es jazz, y el pesimismo de la raza humana que acaba de salir de una guerra para verse abocada a otra, por mucho que hubiese un breve hálito de esperanza inicial.

Se consideran variantes del dieselpunk al teslapunk y al atompunk. En el primerola principal fuente de energía va a ser la eléctrica, restando importancia a la gasolina. Por contra, si las tostadoras pudieran funcionar con energía nuclear, en el atompunk lo harían. Y es que nos presenta una sociedad donde prácticamente todo funciona de esta forma.

No te pierdas La trilogía Leviathan de Scott Westerfeld y El mapa del cielo de Félix J. Palma.

c) Cyberpunk

En este caso nos hallamos inmersos en un mundo futurista y distópico. La tecnología ha avanzado espectacularmente y se usa para todo, en una sociedad donde la calidad de vida del individuo brilla por su ausencia. La mayor parte de los avances se centran en los ordenadores, los robots y la inteligencia artificial. Solemos encontrar antihéroes alienados, megacorporaciones y dilemas morales prácticamente en todas las obras de este punk.

En El neuromante, William Gibson, nos habla de una sociedad hecha jirones, de experimentos militares y de redes neuronales al tiempo que asistimos al nacimiento del concepto de ciberespacio. La decadencia total, el mundo destrozado, roto y contaminado que nos presenta, así como los gobiernos corruptos, forman un todo en la novela que nos da una visión absolutamente pesimista de la raza humana. Es un imprescindible del cyberpunk.

Para invocar a un demonio necesitas saber qué nombre tiene.

Para invocar a un demonio necesitas saber qué nombre tiene.

Otras lecturas muy recomendables del género son Ghost in the Shell de Masamune Shirow, Ready player one de Ernest Cline y ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Phillip K. Dick. Si prefieres un entretenimiento cyberpunk más audiovisual, películas como Matrix o Blade Runner encajan perfectamente con la estética y los temas tratados.

d) Biopunk.

El biopunk es a veces considerado una variante dentro del ciberpunk, a veces un ‘punk’ más con identidad propia, dependiendo del autor consultado. En este caso vamos a ver una sociedad tan futurista y decadente como la propia del cyberpunk pero añadiendo biotecnología a la mezcla. Casi nada.

Libros de esta temática, aunque sea curioso siendo bióloga (sobre mí) no he leído muchos. No obstante lo que sí os recomiendo sin dudar es la película Gattaca que contiene la esencia de este género.

7.Viajes en el Tiempo

Las consecuencias de matar mariposas a cañonazos.

Los viajes en el tiempo me parecen lo más atractivo de la ciencia ficción con diferencia. Me encantan, me sentí La mujer del viajero en el tiempo de Audrey Niffenegger , y lidié con los problemas de tener un marido que viaja en el tiempo de manera imprevisible. La máquina de tiempo de H. G. Wells (Sí, la nombro otra vez, pero se lo merece) me hizo entender las consecuencias de un aparato como ese. La serie británica Doctor Who, me sirvió los diferentes géneros de la ciencia ficción pasando de uno a otro en cada capítulo y aderezando todo con viajes espacio-temporales. Más recientemente, la serie española El Ministerio del Tiempo, encendió mi deseo de asaltar su sede en Madrid para darme un paseo por la historia de España y conocer a Lorca, el Cid o Velázquez.

Y es que hay pocas cosas que enciendan más la imaginación que una historia que te permita ir al pasado o al futuro y lidiar con las consecuencias de tus acciones. Cada autor explica el viaje temporal de una manera u otra, pero ahí están las explicaciones para la ciencia y la pasión encendida para la ficción.

Hay muchísimas obras de viajes en el tiempo pero te recomiendo especialmente, además de las ya nombradas, El fin de la eternidad de Isaac Asimov, El libro del día del juicio final de Connie Willis y Las puertas de Anubis de Tim Powers.


Hasta aquí esta mega entrada sobre subgéneros y recomendaciones de ciencia ficción.
¿Cúal es tu subgénero favorito? ¿Qué obra le recomendarías a Elisa para iniciarse?

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Nos vemos la semana que viene con una nueva entrada de la Crónica de Cyan.
Saludos.