Antes de comenzar con este tema quiero agradecer a Marimar por abrirme las puertas de su casa y permitirme traerles esta entrada. Durante mucho tiempo tuve ganas de hablar sobre este contenido. Las naves generacionales fueron, son y serán uno de mis temas favoritos en toda la ciencia ficción, pero tienen tan poca acogida que a veces creo que las toman como el patito deforme del género. Nada más lejos de la realidad.

¿Qué es una nave generacional?

Para entender por completo el término, debemos tomar en cuenta la necesidad de la que surge.

Uno de los principales problemas para llevar a cabo la colonización del espacio son las grandes distancias que separan los objetos (por ejemplo, la estrella con el planeta habitable más cercano se encuentra a tan solo 4 años/luz en promedio) y a la incapacidad de los vehículos terrestres a superar la barrera de la velocidad de la luz (unos 300.000 Km/s más o menos).

naves generacionales galaxia andromeda espiral


La posibilidad de que un planeta tenga las mismas características de la Tierra son casi nulas en la Vía Láctea. La galaxia más cercana, Andrómeda, se encuentra a unos 2.5 millones de años/luz y tiene una extensión de doscientos veinte mil años/luz. 

Posibles soluciones

Para solucionar este problema, los científicos y autores de ciencia ficción tomaron en cuenta dos probables soluciones:

  • Acceder a una improbable cuarta dimensión o aplicar una gravedad gigantesca sobre un punto muy pequeño del universo, para así «curvar» el plano del espacio-tiempo. De esta manera el viaje se acorta a las posibilidades humanas.
  • Otra “solución” se basa en crear naves 100 % autosostenibles, lo BASTANTE grandes como para albergar una población de decenas de miles de personas, puesto que dicha embarcación tendrá la difícil tarea de transportar la última esperanza de la humanidad durante varios cientos de miles de años hacia una estrella distante que albergue un planeta capaz de recibirnos con los anillos abiertos. A estas proezas de la ingeniería se les conoce como NAVES GENERACIONALES.
Naves generacionales

No todo es color de rosa. Estas obras solo pueden ponerse en funcionamiento si se superan algunos «pequeños» detalles técnicos.

Tres inconvenientes de las naves generacionales

1-. No iremos por allí encendiendo carbón

Uno de los principales problemas por superar es la generación u obtención de energía. Y no, el sol no es una opción. ¿Por qué es tan necesaria? Bueno, para poner mover las decenas de miles de toneladas de la estructura, además de hacer funcionar equipos, generar calor para la producción de alimentos y superar la temperatura de -270 °C (El cero absoluto es de -273 °C, es decir, 0°K) en la que se encuentra el universo en promedio, encender las luces y un largo etcétera tras bambalinas.

De momento no he logrado encontrar una solución concreta a todo el problema. Sin embargo, como siempre, hay “teorías” o pseudociencia que con el tiempo podrían convertirse en una solución viable:

  • «Capturar» las moléculas de hidrógeno que se encuentran dispersas en el espacio interestelar, que podrían utilizarse para generar energía de fusión. El principal problema es que los cálculos indican que solo existe 1-2 átomos/cm^3, lo cual no podría moverte ni a un niño un lunes por la mañana. Y esto se agrava cuando se habla del espacio intergaláctico, con algo de 5-6 átomos/m^3. Por si fuera poco, la tecnología de fusión es inalcanzable de momento.
  • Otra de las posibles soluciones, al menos para el movimiento, es usar el viento solar. ¿Qué es el viento solar? Bueno, es esa lluvia de fotones que lanzan las estrellas hacia el universo y que en teoría tienen la masa suficiente como para golpear una vela. Esto podría empujar un objeto hacia una determinada dirección dependiendo de la posición donde se coloque el instrumento de navegación, lo que generaría una leve pero constante aceleración, y si tenemos en cuenta la nula fricción del vacío sería una forma sencilla y muy barata de movilizarse. Eso sí, bastante lenta en el principio.
  • Algo más tirado a la fantasía que a la ciencia ficción es la energía oscura. Este concepto es muy estudiado en la actualidad debido a su potencial energético casi ilimitado. Es la fuerza que empuja todos los objetos y permite la expansión del universo. De conseguirse su comprensión y utilización, la humanidad no tendría que ocuparse de la extracción de petróleo o de otras tecnologías que busquen su extracción limpia; obtendríamos al fin la independencia energética mundial. Vale la pena soñar.

2-. ¿De dónde saco carne para mi asado?

naves generacionales ceviche

Si vamos a aventurarnos a los confines del espacio, mínimo debemos conseguir un buen bife. O tamales. O ceviche. Lo que venga primero.

Dejando de lado mis ganas de comer a estas horas de la madrugada, debo hablar otro de los grandes problemas a lo que se enfrenta la civilización: la escasez de materiales.

El problema no parte de los componentes de construcción, porque en términos generales los elementos metálicos son reciclables sin presentar mayores inconvenientes. La disyuntiva surge en la obtención de insumos para la producción de alimentos, el agua, las herramientas que se utilizarán en las naves generacionales.

La solución en este caso es bastante sencilla a priori, pero no por ello menos complicada de realizar. Se trata de implementar un sistema de recirculación de toda la materia contenida en la nave, si ignoramos el porcentaje que se convierte en energía y cuya nueva reconversión es imposible en la actualidad.

Nuestros sistemas de reciclaje hoy por hoy son muy vagos, a pesar de ser mucho más efectivos que hace cincuenta años. Los sistemas de tratamiento de aguas no pueden recuperar todos los desechos que se vierten en ellos, pues algunas sustancias coloidales son complicadas de filtrar. Para potabilizar el agua de mar, por ejemplo, se necesita la aplicación de un concepto físico conocido como ósmosis inversa, en la que se utilizan grandes membranas de carbono que se saturan con facilidad y deben limpiarse con ácido para diluir las sales.

Un proceso similar pasa con los alimentos. El excremento sirve para poco más que abono y obtención de gases combustibles primarios como metano. Lo que no se convierte en desechos se convierte en energía (que no se recupera) o es asimilada por el cuerpo humano y no se reintegra al círculo hasta la muerte de este.

naves generacionales reciclaje

El reciclaje, a todos los niveles, es imprescindible para mantener viables estas naves y obtener los nutrientes necesarios para la población.

Al surgir este nuevo punto, puede surgir también una nueva solución: llevar un excedente calculado según las estimaciones de pérdidas, cantidad de población, tiempo de viaje, etc.; significa más espacio para alimentos en un contenedor que debe ser lo más pequeño posible para facilitar el despegue (e impedir la probable interacción gravitatoria con otros cuerpos celestes).

3-. ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Hacia dónde vamos?

Es un tópico tan usado en la ciencia ficción que sería un pecado no tomarlo en cuenta. Desde películas como Wall-E hasta clásicos como Universo (1941) de Robert Heinlein, uno de los conflictos parte del posible desconocimiento e involución de nuestra especie.

La historia demuestra que civilizaciones aisladas durante tanto tiempo realizan pocos o nulos avances científicos en comparación con las que tienen una interacción social permanente. De hecho, en casos muy concretos puede presentarse una «etapa oscura» en la que esta sociedad se mantenga estancada sin miras a salir en mucho tiempo (solo mira a la Europa medieval; tuvo que llegar a América para romper su burbuja). Esto fue ejemplificado en novelas como Efímeras de Kevin O’Donnell (1979), La nave estelar de Brian W. Aldis (1958) o El universo cautivo de Harry Harrison(1969).

La solución aquí choca más con la propia concepción de la ingeniería social o la forma en la que se quiera llevar la trama de la novela. Está demostrado sin embargo que el conocimiento y la rememoración del pasado son las principales armas para lograr combatir las crisis colectivas de identidad y la pérdida de conciencia cultural. Por ejemplo, en una de mis historias utilizo un fuerte programa de educación y glorificación del pasado del hombre para prevenir esto, pero no es el único medio.

Existen todavía muchos más dilemas sobre el asunto y casi ninguno tiene una respuesta que pueda convencernos. Está claro que en un futuro cercano no son más que sueños en la mente de un escritor, pero quien sabe y en alguna vez dejen de ser ciencia ficción para convertirse en realismo puro y duro.

¿Te animas a escribir sobre naves generacionales?

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